Perfecta

Filed under: by: Arturo o Carlos

Ahí estaba yo, a mis 16 años conducir el nada ostentoso Tempo '91 de mi hermana mayor me hacía sentir que caminaba (o conducía) 30 cm por encima del suelo, me acompañaba mi exclusivo grupo de amigos y nos dirigíamos a la casa de último tripulante para después tomar rumbo al baile de bienvenida (o de coronación, o algo, no estoy seguro) de la prepa.

Llevaba puesta mi camisa blanca manga larga que hace pocas semanas había comprado en Tucson Az, mi barba (menos poblada que en la actualidad) perfectamente delineada, mi cabello (bastante más abundante que en la actualidad) peinado tal y como quería que se viese, la colonia Hugo Boss de mi padre impregnada en mi cuello y en mis muñecas, todo era perfecto.

Al llegar a la casa de mi amigo siguiendo las direcciones que mi amiga sentada en asiento del pasajero me indicaba nos pasamos 2 casas de la que era la correcta, fue entonces, mientras conducía en reversa para estacionarme cerca de la casa de mi amigo cuando la vi...

Eran los ojos más hermosos que haya visto en mi vida, de un color que a la luz del ocaso aún no logro definir si eran verdes o azules, éstos enmarcados por una blanca tez sin indicios de maquillaje alguno, brindaban un semblante de inocencia que contrastaba con su incuantificable sensualidad, su cabello lacio con tonos que iban desde el dorado más brillante hasta el castaño más intenso, caían acariciando sus delicados hombros al descubierto. Noté como sus ojos se clavaron en los míos, en ese instante caí en un profundo estado de hipnosis, al grado que el tiempo se redujo y el espacio se detuvo, el entorno enmudeció y por un instante casi pude escuchar su pensamiento.

Una fuerte sacudida me devolvió bruscamente a la realidad, mis amigos clavaron sus miradas en mí con una expresión de escepticismo y preocupación, vi como un Monza blanco llenaba mi espejo retrovisor.

Me bajé del vehículo para analizar los daños, mi auto estaba intacto, pero el segundo en cuestión presentaba una fisura justo en el logo de Chevrolet, 15 segundos después mi amigo salió de su casa, su madre (propietaria del vehículo agraviado) apareció justo detrás de él, después de pedir perdón entre tartamudeos al menos 14 veces, esta me convenció de que no había problema y nos exhortó a que siguiéramos con nuestros planes y olvidáramos el inconveniente.

En ese momento volteé esperanzadamente hacia la casa en cuyo patio minutos atrás se encontraba la que indirectamente había sido causa del accidente, solo me encontré con un espacio vacío.

Jamás la volví a ver, tampoco pensé mucho en ella, simplemente hoy la recordé al observar que el logotipo de mi actual auto (Chevy Monza) tiene una pequeña fisura justo en el logotipo de Chevrolet.